México, D.F.
Surya Lecona
Colectivo Nelumbo Lucifera
Metales, son metales en diferentes formas y tamaños. Algunos con vida otros sólo son trozos de algo más. Viene un pequeño robot hacia nosotros atrapado en una pirinola transparente, lo esquivamos y cae a unas casas vecinas sobre el asfalto, gira, gira y se acerca. Lo pateo y sigue girando.
Los metales siguen cayendo, de un momento a otro la calle está llena de ellos. Miro al cielo y no puedo evitar esquivar todos esos grandes trozos. Al entrar a la casa mis padres están en pánico. Buscan de cualquier forma comunicarse, pero todo está inhabilitado, todo.
Pronto viene una tormenta de objetos metálicos con lluvia, yo subo a quitar todo lo que obstruye la coladera. No lo consigo. Casi me cae una defensa de auto en la cabeza. Al principio fueron metales extraños, como si los satélites espaciales hubiesen estallado y todas sus partes cayeran hacia la tierra, ahora son autos, camiones, y aviones en partes.
Tenemos la suerte de que hasta ahora no nos ha caído nada directamente. Pero ¿esta extraña lluvia de objetos metálicos no va a parar? Se escuchan los gritos de los vecinos cuando son alcanzados por algún metal. Dentro, en la casa, ya no somos sólo mis padres y yo. No vi en que momento ni cómo llegaron tantos familiares.
Es de noche. No conseguimos dormir ni un segundo, escuchamos el impacto de todo lo que cae y eso nos altera. Los niños, algunos lo consiguen pero tienen pesadillas. Por la mañana la casa parece un refugio, dormidos en los pasillos, en los espacios comunes, las recámaras a reventar. Todos entramos en pánico cuando los niños entran corriendo diciendo que un avión estuvo a punto de caer completo sobre la casa. Decidimos por la resignación contar historias, ¿alguna vez antes pensamos en cómo sería el fin del mundo? Todos sentados en la sala, en el sillón, sillas, en el piso sobre cobijas y cojines. Hay historias muy coquetas, bastante simpáticas. Todos estamos atentos a cada nuevo relato. Incluso conseguimos la risa. Hasta que una moto se estrella en la ventana y los barrotes se rompen. La moto la manejaba un joven que grita y sangra. Nos llevamos a los niños a las habitaciones mientras los adultos hacen supongo, algo sensato.
Todo va bien. Hasta ahora hemos tenido suerte. Pasó un día y sobrevivimos. Ahora vemos aviones en el cielo van de un lado a otro, chocan con los metales que caen del cielo y caen con ellos. Dos aviones se estrellan muy lejos, en la altura, caen, caen y van acercándose, finalmente la trompa de uno de ellos aterriza, roza la azotea y cae en el jardín vecino. El sonido fue horrendo y estremecedor.
En un momento todo empieza a cuadrar, mi mamá con su mandil, mis tías lavando cacerolas y mi papá pone una escalera de metal y se asoma a la casa vecina, el avión con pocos pasajeros, todos sobreviven. Mi padre llama a los niños, los usa como topos, los aconseja para brincar a la casa vecina que parece que está sola y traer las bolsas que hay dentro de la trompa de avión. Las bolsas contienen camarón. Mi madre construyó un congelador con piezas de metal y... ahora que lo pienso no serviría de nada sin luz. Pero lo hizo. Era mucho camarón, alcanzaría para todos. Incluso los extraños que venían en el avión.
El cielo sigue lloviendo armatostes y parece una guerra de galaxias ahí arriba. Mucho movimiento. El olor de camarones y ajo también comienza a poblar el espacio. Yo no dejo de mirar hacia arriba pensando en todo eso que debemos esquivar. El cuello me duele.Mi padre sube de nuevo a la azotea a ver que no se obstruya la coladera y un trozo de algo que parece un ala de avión le cae en una pierna. Pido ayuda y entre varios consiguieron bajarlo mientras dos de los doctores le operan la pierna. La pierde. Pero está bien, se siente vivo y eso es lo que a todos nos importa, seguir vivos, sobrevivir. De no haber despertado conseguiría probar esos camarones que se me quedaron impregnados en el olfato al abrir los ojos.
Coda
La única explicación racional que encuentro a este sueño, es una antena gigante a una altura de 25 metros que están construyendo en la casa de mis vecinos de en frente. ¿pudiera ser esto lo que desató el fin del mundo de anoche?
La única explicación racional que encuentro a este sueño, es una antena gigante a una altura de 25 metros que están construyendo en la casa de mis vecinos de en frente. ¿pudiera ser esto lo que desató el fin del mundo de anoche?
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