sábado, 13 de julio de 2013

Untitled

Bogotá, Colombia
Ram Duque
Colectivo Nelumbo Lucifera

Lo veo caer y corro a buscarla para avisarle. Al encontrarla, tomo aire, pensando que la única forma correcta de contar esto es gritando, pero en vez del grito me salen palabras cortadas que no sé si entiende, y señalo hacia la ventana abierta.

Cuatro pisos abajo está el cuerpo, boca abajo, entre la hierba, muy lejos del edificio. Empiezo a preguntarme cómo pudo llegar tan lejos y mi cabeza se llena de teorías sobre el salto. Estaba seguro de que lo conocía, pero ahora una parte de mí se pregunta de quién es ese cuerpo. Su rostro se parecía al de un antiguo compañero de trabajo, pero era al tiempo distinto, con cierto parecido a mí. En un instante la habitación está llena de personas gritando, angustiadas. Me siento obligado a lamentarme también, pero me detengo al notar que mis palabras suenan falsas y solamente servirán para que sospechen de mí (La posibilidad me aterra).

Empiezo a pensar que puedo ser un buen reemplazo, y me gusta la idea. Ignoro los gritos y me siento en su cama a regañar a los gatos. Los amenazo con una chancleta pero ellos no dejan de pelear, con sus uñas afuera. Giran entrelazados sobre la alfombra y se van haciendo más jóvenes y chicos.

Dos gatos grises, hermanos.




No hay comentarios:

Publicar un comentario